DETRÁS DE UNA MARCA PERSONAL, ANTE TODO, HAY UNA PERSONA

He caído estrepitosamente en las redes de la rutina, atrapada en el día a día.

Llevo más de tres meses sin escribir nada aquí y poco en las redes sociales. Me he dado cuenta de que ante un mayor volumen de trabajo y actividad, el ritmo diario ha cogido las riendas y el control, y yo, lo he perdido.

Siento desde hace ya algunos días que es esto precisamente lo que tengo que compartir aquí, nada más. Siempre comento lo importante que es que decidamos nosotros a dónde queremos ir, qué es lo que queremos hacer con nuestra vida y que lo bajemos a tierra con una estrategia personal y un plan de marketing con acciones a conseguir mes a mes. Pues bien, tengo que decir que a pesar de tenerlo hecho, en los últimos dos meses lo he mandado todo a paseo, y no es que me haya pasado nada grave , sencillamente he dejado de estar centrada en mí y sintiendo en cada momento si estaba dónde quería estar. Además, cuánto más tiempo pasaba encima me reprochaba no estar haciéndolo y me tapaba voluntariamente los ojos para no enfrentarme a ello.

Hace un par de semanas que he vuelto a despertar y a darme cuenta de dónde estaba, y he sabido que lo más importante sobre lo que podía escribir  y lo que tenía que compartir es precisamente el hecho de que como personas, tenemos que aceptar que estas cosas pasan, y que lo que no tenemos que hacer si nos ocurre, es culparnos por ello y machacarnos, pues eso nos bloquea más y hacemos menos. 

Pues bien, hoy todo eso es ya agua pasada, sé que lo más importante es aceptar que he hecho todo lo mejor que he podido dadas mis circunstancias, que son muchas cosas y que si el plan no se ha cumplido, no pasa nada, todo es perfecto también así. Agradezco mucho tenerlo porque volver a él es mucho más fácil que si no tuviera claros mis objetivos, aunque eso sí, sabiendo que lo vivido ha sido un aprendizaje enorme para el trabajo más importante que podemos tener, el de crecer personalmente. Es ese trabajo con el que no acabamos nunca porque cada pasito que damos y cada logro que conseguimos hace que superemos alguna asignatura pendiente y nos abre a muchas otras más que descubrir.

Ahí es donde cobra sentido más que nunca la autenticidad. De nada sirve que yo os cuente que todo funciona a la perfección siempre cuando decides tomar las riendas de tu vida y tienes tu marca personal y un plan de marketing personal, porque no es cierto. Porque somos humanos y vulnerables, y eso es lo que nos hace enormes y maravillosos y porque la grandeza está en saber que es posible caernos y darnos permiso para ello y no por ello dejar de poner en valor lo que hacemos, sea lo que sea. Y porque si yo aquí solo os cuento lo maravilloso que es esto de trabajar tu marca personal no estaría siendo honesta ni sincera, porque no es fácil, porque hay momentos en que lo más fácil es meterse debajo de la cama y no salir y no hacer nada, pero eso no nos lleva a ningún sitio, bueno sí, a destruirnos y dejarnos tan pequeños tan pequeños que no nos vemos a nosotros mismos y por tanto nadie nos ve.

Ojalá las marcas corporativas también se diesen permiso para mostrar que detrás de ellas hay personas y que a las personas (que somos su mercado, sus potenciales compradores) lo que realmente nos gusta y estamos deseando, es hablar y VER a otras personas, con su grandeza y también con sus miserias, porque es eso lo que realmente nos une incondicionalmente a alguien, también a una marca.

Así pues, he decidido que no pasa nada porque no haya escrito en 3 meses, que no pasa nada porque haya cosas que quería poner en marcha y que no están todavía, que como he dicho muchas veces, tengo toda la vida por delante para dedicarme a esto, para mostrar quién soy y cómo lo que hago puede servirte, y que lo más importante es no perderme yo por el camino sino disfrutarlo al máximo , sin dejar de hacer y dando pasos, aunque siempre, ante todo, respetándome a mí como primer paso para respetar a todo y a todos.

Hoy cogeré mi plan de marketing y mis acciones para los últimos meses y lo reharé, decidiré qué se queda y qué se va y cómo planificarlo de nuevo, y lo haré con todo el amor del mundo porque hoy sé, que he hecho todo lo que podía en cada momento y el camino ha sido maravilloso.

Eso sí, ojito, salir de la vida en piloto automático requiere de mucho trabajo personal, y sin embargo, volver a él, es muuuy fácil.

Menos mal que siempre, siempre, siempre, el sol SÍ sale cada mañana.

Gracias.

 

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María Gómez 2016